
El Casco Antiguo ocupa la ladera que sube desde el llano hasta el pie del cerro del Castillo, y la mole de San Juan Bautista sirve de referencia para orientarse: por encima de la iglesia el trazado se estrecha y la pendiente se nota en cada tramo. Son manzanas cerradas de parcela larga y estrecha, levantadas en buena parte cuando el vino movía el dinero de la comarca, con fachadas de tres o cuatro metros y mucha profundidad hacia el interior.
La casa tipo suma planta baja, una o dos alturas habitables y un bajo cubierta que recorre todo el fondo de la parcela. Muchas conservan la bodega a nivel de calle o medio enterrada, con tinajas todavía puestas, y un corral trasero donde han ido quedando el banco de trabajo, la leña y los aperos. Ese conjunto explica que dos casas con la misma fachada den números de vaciado muy distintos.
Casas y pisos que vaciamos en Casco Antiguo de Monóvar
La escalera manda en estas casas. Suele ser de peldaño alto y huella corta, con un hueco justo y un giro cerrado en cada rellano, así que el armario de tres cuerpos, el aparador y la cama de matrimonio se despiezan arriba y bajan por piezas. La cámara se alcanza por un último tramo más angosto, a veces por trampilla con escalera de mano, y desde abajo engaña: aparecen arcones, colchones de lana y vajillas completas guardadas hace treinta años.
Fuera, la calle decide el resto. El camión aparca en el ensanchamiento o en la plaza más próxima y el recorrido hasta el portal se hace con carretilla frenada, porque la cuesta empuja hacia abajo. Ese acarreo se mide en metros el día de la visita, igual que la anchura del zaguán, la altura del dintel y el horario en que la calle admite carga. Con esas cifras salen las horas de equipo que aparecen en la hoja.
Entorno de San Juan Bautista
Manzana cerrada en cuesta, casas de tres alturas y camión detenido en el ensanchamiento más cercano.
Faldas del cerro del Castillo
Firme irregular y pendiente larga, con acarreo a mano desde el portal hasta el punto de carga.
Callejones interiores del casco
Fachada estrecha, zaguán en pasillo y un solo tiro de escalera por planta hasta la cámara.
Casas con bodega y corral
Tinajas, prensa, leña y herramienta de viña que suman volumen por debajo y por detrás de la vivienda.
Retirada de muebles, loza y aperos de campo
De una casa del casco sale bastante más de lo que promete la fachada. Las plantas de vivienda aportan mobiliario macizo, somieres, televisores antiguos y ropa de armario; la cámara suma arcones, cristalería, papel y muebles retirados en su día; la bodega y el corral añaden tinajas rotas, garrafas, azadas, alambre, bidones y algún bote de pintura seca. Todo eso se cuenta estancia por estancia durante la medición.
Cada familia toma su camino desde la propia casa. El mueble en buen uso y la ropa aprovechable se apartan para entidades sociales de la comarca; hierro, aluminio y latón viajan juntos a chatarrería; la madera y el textil van por separado; los frigoríficos y televisores se entregan como aparatos eléctricos; y la pintura, el disolvente o una placa de uralita del corral se llevan a gestor específico, con su justificante correspondiente.
Motivos habituales para vaciar una casa
Aquí el encargo llega casi siempre desde fuera del pueblo. Son hijos y nietos que viven en Elche, en Valencia o en Murcia y heredan la casa donde nacieron sus padres, con la firma de notaría ya puesta en el calendario. Piden una cifra que puedan repartir entre hermanos y una fecha que encaje con el viaje, y las dos cosas les llegan en el mismo documento antes de que nadie entre a mover una caja.
El segundo grupo lo forman quienes compran casa de casco para rehabilitarla. Llegan con arquitecto y con presupuesto de obra cerrado, y necesitan la vivienda despejada el día que arranca el andamio. Para ellos el plazo pesa incluso más que el importe, porque una semana de retraso les mueve toda la planificación. Se les reserva jornada en agenda al aceptar la hoja y la casa queda barrida en la fecha comprometida.
Orden del vaciado de planta en planta
La jornada empieza de arriba abajo. Primero se protegen zaguán, pasamanos y peldaños con manta y cartón, porque en el casco el rozamiento contra la pared es el riesgo real. Después se abre la cámara y se saca todo su contenido, despiezando allí mismo lo que el hueco de escalera exige; luego bajan las plantas de vivienda en tandas cortas y por familias de material; y la bodega y el corral se dejan para el final.
En paralelo, el camión se carga ya clasificado, de modo que cada viaje sale con destino único y las entregas se documentan con el material listo. Una casa de dos alturas con cámara suele ocupar dos jornadas seguidas, y ese número se calculó en la visita y figura en la hoja que firmaste. Al cerrar se barren todas las estancias, el corral incluido, y se hace el reportaje de entrega.
Medición de la vivienda
Recorremos estancia por estancia y anotamos metros, plantas, volumen por armarios y trastero, tipo de contenido, cámara y bodega, y dónde puede esperar el camión. Es la media hora que sostiene toda la cifra posterior.
Importe y plazo por escrito
Recibes un documento con las horas de equipo, los viajes, las fracciones que van a tratamiento y el total, y en la misma hoja la fecha de entrada y las jornadas previstas. Puedes leerlo con calma y enseñarlo a la familia.
Jornada con fecha reservada
Llegamos a la hora acordada, protegemos zaguán, pasamanos y peldaños, y bajamos separando desde el primer viaje el mueble, el metal, el textil y los aparatos eléctricos.
Vivienda barrida y llaves de vuelta
Al terminar barremos todas las estancias, hacemos fotos del antes y el después y devolvemos las llaves. La casa queda lista para la notaría, para el comprador o para la reforma.
Importe según plantas, cámara y calle
Las casas del casco tienen todas su historia y conviene sacarla a la luz antes de mover nada. Papeles de propiedad, escrituras de la viña, fotografías, medallas y joyas se guardan en cajas rotuladas con el nombre de quien debe recibirlas, y cuando la familia apunta qué piezas concretas espera encontrar, cada estancia se repasa con esa nota delante antes de despejarla. Esa parte avanza despacio y con aviso de cada hallazgo.
Si tu casa está por encima de la iglesia, en el tramo de más pendiente o en un callejón donde el camión se queda a treinta metros, lo medimos contigo y entra en el cálculo desde el primer momento. Puedes repasar todo lo que abarca el trabajo o mirar cuánto se tarda y de qué depende antes de llamarnos.
Preguntas frecuentes en Casco Antiguo de Monóvar
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?
En Monóvar, un piso de dos o tres habitaciones en el barrio de la Estación, con acera para el camión, se vacía en una sola jornada, de la mañana a media tarde.
Una casa de casco con dos alturas y cámara suele pedir dos jornadas seguidas, porque cada mueble baja por un tiro de escalera y la cámara aporta un volumen que desde abajo no se ve. Las casas de pedanía con almacén y patio se mueven en el mismo orden de magnitud, con la diferencia del camino de acceso.
Ese número de jornadas se calcula en la medición y se escribe en el mismo documento que el importe, así que sabes la fecha de entrada y el día en que devolvemos las llaves antes de contratar.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?
Una casa antigua de Monóvar cuesta más que un piso del mismo tamaño por tres motivos concretos, y los tres se miden antes de decir una cifra. El primero son las alturas: dos o tres plantas más cámara multiplican los viajes por la escalera.
El segundo es lo acumulado durante generaciones, porque en la bodega, el patio y el cuarto de aperos suele haber utillaje de campo, tinajas, herramienta y muebles guardados que nadie contó nunca.
Y el tercero es el material de tratamiento específico que aparece en construcciones veteranas, como pinturas viejas, disolventes o alguna placa de fibrocemento, que se deriva a gestor autorizado y va como partida propia. Al estar los tres medidos y escritos, la cifra que ves es la que pagas.
¿Tu vivienda está en Casco Antiguo de Monóvar? Te ponemos importe y fecha por escrito
690 220 944